Doña Ana, el restaurante peruano que Jhosef Arias abrió en homenaje a su madre en Chamberí

Jhosef Arias Restaurantes abrió las puertas de Doña Ana en Bravo Murillo 32, en pleno Chamberí, como una sorpresa que Jhosef y su hermana Andrea prepararon para su madre, Ana Salinas, tal como contó El Español el 17 de agosto de 2026.

El nuevo local lleva el nombre de Doña Ana y su rostro en la fachada, además de reunir los sanguches y los sabores con los que ella sacó adelante a su familia en Lima.

Una sorpresa que emocionó a toda la familia

Los hijos de Doña Ana guardaron el secreto durante semanas, incluso cuando alguien mencionó por error, en el chat de trabajo del grupo, que había que enviar una licuadora para ella. Con la excusa de tomar un café, Jhosef y Andrea la llevaron hasta Bravo Murillo, donde el rótulo con su nombre y su rostro la dejó en shock y provocó las lágrimas de su hijo. Doña Ana confesó a El Español que el gesto le recuerda lo duro que trabajó en Perú, ya que el nuevo restaurante sirve los mismos platos que ella vendía desde su carreta.

De vender sanguches en Lima a triunfar en Madrid

Ana Salinas construyó su oficio en un puesto ambulante de San Juan de Lurigancho, donde vendía sanguchones, chicharrones, tamales, chicha morada y jugos. Para conseguir la mejor carne viajaba 75 kilómetros hasta Huaral, su provincia natal, y regresaba a Lima con varios kilos en una nevera con hielo.

Sus hijos crecieron entre ese esfuerzo, ya que Andrea vendía con apenas diez años mientras hacía las tareas del colegio y Jhosef correteaba bajo el puesto desde los ocho meses. Ambos emigraron después a Madrid y, hace 22 años, consiguieron traer también a su madre, con quien empezaron a construir desde cero lo que hoy es el Grupo Jhosef Arias.

Qué se come en Doña Ana

El local tiene capacidad para 50 comensales y convierte el pan peruano en protagonista, ya que el maestro panadero John Torres elabora en exclusiva el pan francés de 150 gramos que sostiene cada sanguiche. Los rellenos siguen la tradición de las sanguicherías limeñas, con butifarra con jamón peruano, pavita, pollo deshilachado, palta, salchicha huachana y el clásico chicharrón con camote frito, mientras que la carne también se vende al peso, al estilo de las chicharronerías de Lima.

Las patatas nativas traídas de la Sierra de Ayacucho llegan para mojar en salsa uchucuta o de ají amarillo, y quienes piden la bebida de cereal con el nombre castellanizado quinoa reciben con humor un recargo de un euro, ya que la carta premia a quienes dicen quinua. Desde las 18:00 horas la barra suma postres calientes como la mazamorra morada, el arroz con leche y el combinado, además de un café de mezcla andina tostado por Oso Café.

Un restaurante que corona la historia del Grupo Jhosef Arias

Doña Ana se suma a los conceptos con los que Jhosef Arias lleva más de una década difundiendo la cocina peruana en Madrid, entre ellos Callao24, donde ya se sirven algunas de las recetas de su madre. Conocer el resto de esta historia familiar, desde Piscomar hasta Hasaku, es posible en la página de Nosotros.

El local abrió de forma discreta el 5 de agosto y ya reúne colas de más de 50 personas cada fin de semana, antes de su inauguración oficial el 8 de septiembre.

Ven a conocer Doña Ana, la nueva sanguchería peruana de Jhosef Arias en Bravo Murillo 32, Chamberí.

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